Prefiero ser mejor que estar, aunque me hallo lejos de poder decidir. Tal vez debiera permitir que mi esencia cabalgue a lomos del viento, se interne en el mar y sea nube. En cualquier caso, el mundo está en mi mente...


miércoles, 14 de noviembre de 2012

martes, 6 de noviembre de 2012

Un beso de "curasanaculitoderana" en el corazón.

Verás, querida, lo cierto es que en mi mundo de fundamentables realidades encontradas,  Celias sólo hay... tú. Y es que eres especial,  adorable criatura, hasta para llamarte.
Me estoy dando cuenta de que vengo leyéndote, con admiración rendida, desde que, rodeada de muñecotes emergiendo de una Moleskine, te autofotografiabas con flequillo glamuroso y piruleta incluidos.
Pensar siquiera, por otra parte, en alegrar cualquiera de tus días, quizás fuera pretenciosa intención. Pero te aseguro que es sincera mi voluntad de querer "balsamizar" un poquito el escozor de alguno de los más recientes.
Sé lo que se siente cuando se te va una parte del alma metida en la maleta de alguien: apretujada entre los calcetines y alguna camiseta de desvaído color semidepresivo. Por eso no me cuesta nada empatizar. Por eso, y porque me da la gana.
Las fellatio, y también los cunnilingus, volverán, bien sûr: aquí o allí, antes o después, porque la cabra siempre acaba tirando p'al monte, y un gato guarro nunca deja de serlo, por mucho que se revoque a sí mismo de pulcro y elegante azul.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Chanson pour Celia

bajar de El Japón
a las siete y media
cantar mi canción
ponerle un tapón
a aquella botella
mas yendo y viniendo se pasa la tarde
las nubes se alzan y limpian los cielos
de azul cristalera
a las ocho y cuarto de mi casa salgo
afuera me espera el dulce verano
comer un helado pasear de la mano
sentir y ver todo lo que me rodea
pienso que si llueve
después de las nueve
me puedo esconder en algún lugar
donde no me encuentren las heladas lágrimas
para cuando escampe ya me habré dormido
quizás me despierte de un sueño con rabia
tal vez vuelva a ser
parte de un recuerdo
que ayer aún no estaba
y si no a las diez tendré que encender
un fuego que dure hasta antes del alba
sabré como amar
aprenderé a vivir
antes de la doce
dejaré un reproche
que incordie mañana